viernes, 15 de diciembre de 2017

Barcos hundidos

Los gritos de vasos rotos en fila y
el miedo a la velocidad
hicieron de mis ojos un ataúd tapiado de mar.

Sólo espero que a los ojos que ahora te miran no les hagas lo mismo,
aunque los míos de tanto romperse aprendieron que nunca más van a llorar por los barcos hundidos.

I*

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